PARADISE BEACH BANTAYAN. TRASLADO A ALONA BEACH

Como dije en el último post publicado, el último día en la preciosa isla de Bantayan nos decidimos a conocer la playa de Paradise Beach.

Fuimos en un tricicle desde El hotel donde nos alojamos, el Sunshine Garden Resort. 

Después de desayunar salimos a la calle y vimos un hombre con un tricicle. Le preguntamos precio por llevarnos a Paradise Beach y nos dijo que 150 pesos. El hombre se llama Aldo y nos pareció muy buena gente. Nos pasó  su contacto para el regreso. 

Tardamos unos 15 minutos más o menos,  por una carretera complicada, con baches, piedras …… En el camino, nos cruzamos con turistas que iban en bicicleta o caminando. Se puede llegar sin tener que ir en tricicle, pero, con un peque no es muy factible la idea de ir caminando bajo un sol de justicia.

Llegamos a una zona con palmeras y allí teníamos el acceso a la playa. Es una playa privada y se pagan  para acceder 50 pesos los adultos y 25 los niños.


Acceso a Paradise Beach

Caminas un tramo corto entre vegetación, cactus y piedras y de repente llegas a una maravilla de lugar, casi desierto y que transmite paz.
La playa es preciosa, está limpia y solamente había unas 5 o 6 personas más. 
Es un paraíso para relajarse. Hicimos esnórquel  toda la mañana con Hugo que disfrutó muchísimo. Pudimos ver  un montón de estrellas de mar y algunos peces payaso.
Hay unas sombrillas gratuitas que puedes utilizar. En nuestro caso ni las usamos.
Pasamos una mañana increíble los tres. 
El lugar es impresionante y sin dudar hizo que amase aún más esta isla filipina.

   

Os aconsejo llevaros agua y algo de comer, ya que yo no vi ningún puesto con bebidas ni comidas.

Sobre las 14.00 horas les dijimos a los chicos que te cobran la tasa de acceso si podían avisar a Aldo para que viniese a recogernos y en 10 minutos llegó.

Regresamos al hotel y decidimos pasar nuestra última tarde en la isla caminando y comprando algunos souvenirs.

Teníamos el estómago vacío, así que comimos en un restaurante que vimos de camino a la zona internacional, donde hay mucha oferta de restauración. No fue ni lo mejor ni lo peor, pero, llenamos el estómago, sobre todo Hugo con su pollo con patatas.



Decidimos ir a la playa del Kota Beach Resort y  pasear tranquilamente los tres, así como ver el atardecer. Es un auténtico placer desde cualquier playa de la isla disfrutar del momento en el que el sol se esconde. El cielo se llena de unos colores increíbles.
No pudimos ver la lengua de arena que leímos que se forma en un extremo de la playa. Desde allí continuamos caminando y llegamos a la playa de Sugar Beach, como su nombre indica, su arena es como el azúcar. 


Nos compramos un coco y disfrutamos del entorno, de la arena, de la paz, de todo.

Ni que decir tiene que esta isla me ha enamorado desde el minuto uno. Dos días no saben a nada, pero, quien sabe si volveremos.
Es un lugar poco turístico de momento, pero, con mucha vida. Gente hospitalaria y puestas de sol mágicas.



Regresamos a nuestro hotel para ducharnos y salir a cenar nuestra última noche en Bantayan.

Vas caminando a oscuras, ya que, no hay muchas luces, solamente los adornos de Navidad, ya que estábamos en el mes de Diciembre. La gente filipina vive la Navidad, les encantan los adornos, las luces, Había Papa Noel por todas partes,…pero, a pesar de caminar por alguna calle desierta y muy oscura, en ningún momento sentimos inseguridad.

Es aconsejable llevaros una linterna o sino, usar la del teléfono móvil.

La tarde anterior habíamos visto un sitio muy bonito y con ambiente, música y con un tiburón colgando en el techo que a Hugo le había llamado la atención, así que nos fuimos allí. El restaurante se llama TIKI Bar Bantayan. Allí cenamos y estuvimos muy a gusto, ya que hay un ambiente muy bueno. La comida está rica y tienen variedad filipina, italiana, americana…y los batidos de frutas deliciosos. Aconsejable si vais con niños.

Tiki Bar Bantayan



También, muy cerquita de aquí, hay una especie de patio de comidas o food court donde podrás comer, tomar un helado, un batido…. Y allí encontrarás tiendas de souvenirs para llevar algún regalito.


Nos levantamos tempranito y ya habíamos hablado con Aldo, el chico que nos había llevado el día anterior a Paradise beach. A las 7:30 puntual estaba esperándonos en la puerta del hotel y llegamos en menos de 10 minutos al puerto de Santa Fe.

Nos  esperaban unas cuantas horas de viaje con varios traslados hasta llegar  a Alona Beach. 


TRASLADO DESDE BANTAYAN A ALONA BEACH


Tienes que ir en barco hasta la isla de Cebú, concretamente hasta el puerto de Hagnaya. Y desde allí tomar un autobús hasta la South Bus Terminal o la North bus Terminal y después un taxi hasta el Pier 1, lugar desde donde salen los barcos a Tagbilaran. Y una vez en Tagbilaran, una van  o taxi que os lleve a Alona Beach.

Hay dos  compañías de ferry que van de Bantayan a Cebú,uno es el super shuttle ferry que es el  ferry rápido de Bantayan a Hagnaya, que tarda una hora. Hay otro lento, que es más económico. Nosotros decidimos coger el rápido y  salir  a las 8:30.

El precio son 185 pesos por adulto y el niño no paga hasta los 4 años.  También se paga una tasa de 5 pesos por adulto por acceder al puerto.  

 

Una vez que accedes,  esperas en una sala hasta que te dicen que pases.  Tienes que anotar tus datos en un libro registro, siempre te lo piden cuando coges un barco.
En esa sala de espera verás un arco de seguridad que lo pasas por fuera. Y después caminas por un pasillo y te hacen pagar otros 5 pesos de tasa municipal por persona. Y a esperar a otra sala hasta que te den acceso al puerto.

En este barco no hacía frío, tenía todas las ventanas abiertas y es cubierto, aunque también tiene sillones en la cubierta exterior. Nosotros íbamos con pantalón  largo y zapatillas y chaquetas a mano, y aunque habíamos leído que hacia frío, en este caso viajamos bien.
Llegamos en una hora y aún  en el barco te empiezan a ofrecer taxis y venía un autobus amarillo de la empresa  Ceres en el barco y le preguntamos a su conductor si iba a la North bus terminal de Cebú y nos dije que si. Así que nos subimos y pagamos 490 pesos las 3 personas, siendo 175 pesos  el precio del billete por adulto y Hugo con 3 años 130 pesos.
Es un autobús con aire acondicionado y bastante nuevo. La carretera es un poco infernal, baches y siempre usando el claxon, es así siempre. Puedes intentar ver una película o dormir. Hace una parada a mitad de camino de 15 minutos para ir a baño y comprar algo de comer.

Interior del Bus

Como íbamos hasta el Pier 1 del Puerto de Cebu para coger el barco a Tagbilaran, nos bajamos en la South terminal, ya que paraba primero aquí  y después iba a la North terminal. En esta estación tomamos una van hasta el Pier 1 por 200 pesos. La verdad que no intentamos ni regatear, ya que solo queríamos llegar y coger un barco.

El tráfico en cebú es una auténtica locura, estas horas y no avanzas nada.

Llegamos al puerto y decidimos comprar el billete con Ocean Jet, ya que había leído buenos comentarios. Así que me fui hacia la taquilla de Ocean Jet e hice la cola unos 15 minutos. Me  piden pasaporte y pagué 450 pesos por cada adulto en la tarifa más económica y me preguntaron la  edad de Hugo, les dije que tenía 3 años y  me dijeron que tenía que colocarlo en la pared para medirlo.
Fue curioso: tienen un trozo de cinta de embalar a modo de medidor pegado en la pared y puse a Hugo allí y  como le faltaba un poquito para llegar a la parte superior de la cinta viajó gratis.

No entendí bien y me confundí de tarifa compre los asientos de 450 pesos, los cuales son numerados y están en la cubierta superior del barco. No está cerrado del todo a los lados, lleva un toldo, así que no es de lo mejor. Os aconsejo la tarifa de 500 pesos e ir en la cubierta de abajo que va toda techada y con aire.

A continuación se pagan 50 pesos de tasas por persona y  se accede a la terminal pasando un arco de seguridad.
Después tienen que validarte el billete y a continuación te facturan equipaje. Nosotros pagamos 100 pesos por facturar  las dos mochilas. Ya te las suben ellos la barco.
Hay una sala de espera con puestos para comprar bebidas y algo de comer y había unos señores y señoras ciegos que te daban masaje en cuello y cabeza…..gratis, le podías dar la voluntad.
Nosotros compramos dos Wraps para comer algo por 120 pesos.
El barco salía a las 15:30, así que esperamos unos 20 minutos antes de embarcar. Vimos bastante gente para embarcar.

El viaje en barco se hace rápido y cómodo, se va todo el rato por el Estrecho de Cebu paralelo a bohol por el lado izquierdo y Cebú por el derecho. El mar estaba en calma.
En una hora llegamos a Tagbilaran. Allí tardaron bastante en bajar las mochilas y sí que fue un poco caótico, ya que había demasiada gente.

Salimos del puerto y nos fuimos en una van hasta el Hotel elegido en Alona Beach, el Positano Alona Beach Panglao. Tardamos casi una hora, ya que había mucha gente y mucho tráfico. Pagamos por el traslado 300 pesos compartiendo furgoneta con unos 5 chicos polacos.
En el siguiente post os contaré nuestra experiencia en Alona, las excursiones que hicimos, las playas que visitamos….y muchas cosas más.

   




Publicado por

viajandoconhugo

Somos una familia con un pequeñín de 4 años ya....que es todo un viajero. Lo que más nos gusta es conocer lugares, explorarlos y disfrutarlos. Disfruto contando nuestras vivencias e intentando ayudar a todos los lectores en sus viajes. Nos atrevemos con todo y pensamos en el aprendizaje que supone el conocer diversas culturas, diversos lugares, idiomas, razas, alimentos...para nuestro hijo.

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