TRASLADO DE CEBÚ A MALAPASCUA.MALAPASCUA.KALANNGAMAN

Tras un viaje que comenzó el día 6 de diciembre llegamos a Cebú el día 8 de diciembre a las 4.00 horas de la madrugada.  Sí que es muy largo y cansado el viaje, pero, las ganas de llegar hacen que se te olvide todo. Hugo, nuestro hijo se portó muy bien, aguantó como un campeón los tres vuelos. Dormía, se despertaba, veía un poco dibujos animados, pintaba, comía algo….y así nos pasamos el vuelo…

Para mi es muy importante sobre todo si viajas con niños pequeños, que intentes viajar de noche, ya que facilitará mucho a tu hijo el descanso y a ti. Nuestro vuelo a Shangai salió a las 22.55 horas de Madrid.

En el aeropuerto de Shangai tuvimos 4 horas y media de escala que aprovechamos para caminar y estirar piernas. Tuvimos que pasar control de pasaportes y de seguridad.

El aeropuerto es muy grande, pero, no tiene muchas tiendas y las que tiene son caras, al menos en la terminal 1 que era donde estábamos. Tiene unas máquinas expendedoras de agua fría y caliente gratuitas con vasitos en forma de cono muy originales.

Hugo en el aeropuerto de Shangai

A la hora del embarque  para subir al avión que nos trasladaría a Cebú, nos tuvieron unos 10 minutos en las escaleras del avión esperando a la intemperie, el frío no lo puedo describir, era terrible el viento congelado que soplaba. Así que llevaros una chaqueta para abrigaros si hacéis escala aquí. El vuelo de Shangai a Cebú fueron 4 horas y media y nos dieron comida y también pasan con bebidas a cada rato. El servicio de la compañía China Eastern Airlines me pareció muy bueno y completo y la tripulación muy amable y educada.

Por fin a las 4.00 horas de la madrugada aterrizamos en Cebú…..que ganas teníamos ya de llegar. Nos esperaba todavía un largo camino para llegar a nuestro primer destino que era la isla de Malapascua. Una pequeña isla de unos 2,5 kilómetros de largo y 1 de ancho bautizada con ese nombre por unos marineros españoles.

Esperábamos nuestro equipaje en la cinta, deseando que llegasen las mochilas, ya que, nunca se sabe cuando haces trasbordos en diferentes aviones lo que puede pasar. Es por ello que os aconsejo que llevéis siempre en la mochila de mano una muda y algunos objetos de higiene personal, por si no llegase la maleta facturada. Sobre todo si vas con un niño pequeño, ni que decir tiene la importancia de llevarlo a mano(muda, pañales, comida, ropa…).

Nos colocamos mochilas que llegaron en perfecto estado y comenzamos nuestra aventura filipina.

Lo primero era cambiar algo de dinero, ya que teníamos que ir en taxi, después en autobús y por último en barco. Eran las 4.00 horas de la mañana y estábamos medio dormidos, Hugo estaba superdespierto y animado. Vimos una casa de cambio de moneda justo antes de la salida del aeropuerto, el cambio no era el mejor, pero, no queríamos estar dando vueltas a esas horas. Así que cambiamos y nos dirigimos a buscar un taxi.
Una vez fuera del aeropuerto había un kiosco y compramos las dos tarjetas de teléfono para internet de la compañía SMART, por 1000 pesos cada una y con 46 GB.
Una vez que sales del aeropuerto empiezan a ofrecerte transporte. Al ser de madrugada, no teníamos autobuses, solo taxis de color amarillo y otros de color blanco. Nos dijeron que los blancos eran más económicos así que le preguntamos a uno de ellos precio para ir a la North Bus Terminal y nos dijo que 400 pesos, así que le dijimos que sí. De todos modos siempre tienes que intentar regatear.
El propio taxista nos preguntó donde íbamos y al decirle que al Puerto de Maya, él nos dijo que por 3000 pesos nos llevaba, le dijimos que no, y nos bajó a 2500 . Aún así le dijimos que iríamos en autobús.
En unos 20 minutos llegamos a la North Bus Terminal. Fue rápido el trayecto, ya que eran las 4.30 horas de la madrugada y apenas había tráfico.
Llegamos y parecía que nos esperaban, nos miraron y nos dijeron «Bus a Maya»….justo había un autobús de color amarillo de la empresa CERES que iba a Maya, así que nos subimos. El autobús tardó unos 20 minutos en salir, ya que espera a llenarse de gente.
Fijaros que sea un autobús con aire acondicionado y nuevo. Nosotros pagamos 235 pesos cada uno y Hugo 160 pesos. Se paga una vez dentro del autobús.
En la estación hay algun lugar para comprar algo de comida y bebida para el viaje, aprovechar y llevaros algo, ya que, se hace muy largo y agotador. A lo largo del viaje se suben vendedores con comida y  bebida. Y también a las dos horas más o menos de trayecto se hace una parada para poder ir al WC y estirar piernas. Fueron 15 minutos de parada.
Llevar siempre monedas para ir al WC, tendrás que pagar 5 pesos.
Otro dato a tener en cuenta es el frío que hace en el bus, lleva chaqueta y pantalón largo.
El trayecto  en autobús se nos  hizo interminable y más teniendo en cuenta que llevábamos dos días viajando. El autobús hace un montón de paradas para recoger gente y también se baja gente, es un autobús de línea. Las carreteras son terribles, con baches, hay tenderetes de comida por todos lados,motos, coches y todo el mundo toca el claxon en vez de poner el intermitente…. imaginaros, es ASIA EN ESTADO PURO. A mí me recordó el viaje a Vietnam.
Cuando por fin escuchamos al conductor decir «Puerto de Maya», mi alegría fue inmensa.

 Hugo se pasó todo el trayecto durmiendo, así que al menos pudo descansar.

Nada mas bajarnos del autobús notamos un calor terrible, así que una vez que compramos el billete de barco, nos cambiamos la ropa y nos pusimos cómodos para nuestro viajecito en bangka.

No te esperes un puerto grande, es una escollera con una caseta y una mesa de madera, donde compras el billete. Pagamos 100 pesos cada uno y mi hijo no pagó.
El trayecto fue de unos 30 minutos en bangka. Esta es una pequeña barca con motor y con palos de bambú a los lados para que la barca tenga estabilidad.

De camino a Malapascua

                                   

Bangkas en Malapascua

En una media hora llegamos a nuestro primer destino, la isla de Malapascua. Es un destino muy solicitado por la gente del mundo del buceo, y conocida también por que se puede ver el tiburón zorro o thresher shark.

Llegamos a Logon Beach y la arena tiene un color tan blanco que te maravilla, al igual que sus aguas transparentes. Tenemos unas ganas inmensas de llegar a nuestro hotel, dejar nuestras mochilas y darnos una ducha, después de dos días viajando ya nos toca.

Los niños se nos acercan a saludarnos y la gente nos pregunta donde vamos y nos indican por que callejuela ir. Son increíbles las calles estrechas y laberínticas por donde además circulan solo motocicletas, ya que en esta isla no hay coches. La primera impresión es de un poco de terror, pero, al poco tiempo de caminar te das cuenta de la tranquilidad y buena onda de la gente del lugar.

Tras perdernos dos veces, ya que, de verdad  es un laberinto vemos un indicador que pone Malapascua Garden Resort, nuestro hotel. Por fin estábamos allí. Muy atentos nos facilitaron enseguida nuestro bungalow, que sería nuestra casita durante tres días. El hotel incluía desayuno y pagamos por las tres noches 7500 pesos filipino. 1 Euro equivalen a 60 pesos filipinos. Es importante que llevéis dinero en efectivo ya que en Malapascua no hay cajeros automáticos.

El bungalow está muy bien, tenemos una terraza y lo reservamos con aire acondicionado.. El lugar está en un entorno rodeado de plantas, flores y mucha tranquilidad. Lo que yo no aconsejaría que os alojaseis con desayuno, ya que me pareció muy básico y escaso. Además, hay varios lugares en la zona para desayunar. Pero, nosotros ya lo habíamos reservado con booking desde España.

Nuestro bungalow
A continuación salimos a comer algo, ya que teníamos hambre y decidimos ir a Isla Bonita que estaba muy cerca del hotel y lo llevábamos anotado. El lugar es auténtico y tiene un horario de 8 de la mañana hasta las 23.00 horas. Te atiende un hombre muy simpático, eso sí , ten en cuenta que si pides algo de la carta vas a tener que armarte de paciencia, ya que, tardarán bastante en traerte la comida. Nosotros pedimos comida de las bandejas del mostrador y así no esperamos nada. Todo muy rico y aconsejable.
Nos fuimos a pasear por la zona y nos pareció simplemente auténtico, maravilloso.

Nuestro primer chapuzón en Filipinas fue aquí, en frente del Hotel Malapascua Exotic y desde allí nos deleitamos con uno de los atardeceres más increíbles de mi vida. Sería el primero de muchos en este viaje. Puro relax y pura belleza.

Cenamos algo y nos acostamos temprano, teniendo en cuenta que oscurece a las 17.30 horas y que estábamos muy cansados de todo el viaje. Hugo estaba muy cansado y además como había nadado por la tarde, ya ni quería comer….solo dormir.  Además al día siguiente tocaba madrugar para ir a  Kalanngaman Island.
La excursión la contratamos en el hotel, por 800 pesos filipinos, más 500 pesos que pagamos al acceder a la isla. Hugo, nuestro hijo no pagó nada.
Madrugamos para desayunar y habíamos quedado con el chico del hotel a las 8.30 para ir al lugar de partida del barco que nos llevaría a Kalanngaman con salida a las 9.00 horas. Yo estaba emocionada, ya que desde que había visto alguna foto de este lugar, mi único deseo era poder estar allí para disfrutarlo. Y tras casi dos horas de viaje en una bangka ya comenzábamos a ver arena a lo lejos de un color blanco deslumbrante y una isla con cocoteros. Además, el color del agua con diferentes tonalidades me maravilló.
Cuando llegamos pagas la tasa de 500 pesos y nos fuimos a explorar la isla. Era domingo y estaba bastante llena de familias haciendo barbacoas, niños jugando. También había alguna tienda de campaña, ya que puedes pasar la noche aquí, eso si, tendrás que  llevarte todo lo necesario.
Nosotros nos fuimos hasta el final de la lengua y yo pensé ¨ esto es el paraíso¨. Es maravilloso pasear por allí y disfrutar de los colores tan fuertes que hay.
No se puede nadar alrededor de la lengua de arena, ya que hay corrientes peligrosas.
Como nos llevamos los 3 nuestras gafas y tubo de snorkel nos fuimos a los lugares que estaban permitidos e hicimos snorkel y nadamos. Los fondeos marinos son espectaculares.
Os aconsejo que llevéis agua, gorra, crema solar y algo de picar, ya que allí solo hay uno o dos puestecitos de bebida.
Nosotros comimos en el barco de la excursión, arroz, pollo y cerdo, ya incluido en el precio que pagamos.
Nuestro hijo disfruto muchísimo del snorkel, no quería salir del agua. Vimos estrellas de mar casi al entrar. Sin duda es un lugar que no te puedes perder si vas  a Malapascua, no lo olvidarás.
Regresamos a las 16.15 horas.

Kalanggaman Island
                                                                       


 Disfrutamos de otro precioso atardecer y caminamos por el paseo marítimo, no es el típico paseo que conocemos, sino que es playa.  Después nos adentramos en las callejuelas cercanas al hotel y descubrimos una plaza con mucha vida. La típica plaza del pueblo.
En el siguiente post os contaré más cosas de nuestra visita a Malapascua.