BARRIO JUDÍO DE BERLIN.CURIOSIDADES.PATIOS

Y como yo no me quería ir de Berlin sin visitar el Barrio judío, reservé un free tour en la página Paseando por Europa.
Ya os conté  que los free tour están muy interesantes y completos y los aconsejo si quieres conocer un poco más de la ciudad. Son gratuitos y  al finalizar le das al guía lo que tu estimes oportuno.
El punto de encuentro para este tour fue la fuente central de los jardines Lustgarten frente a la catedral de Berlín.
Quedamos a las 16:30 y el calor era terrible. Hay una fuente y allí varios niños, entre ellos, Hugo se metieron a refrescarse.
Nos tocó la ola de calor en esta ciudad, unos 34 grados cada día. El problema era que ni el hotel, ni los transportes públicos tienen aire acondicionado y se hacía insoportable viajar en metro sin aire. Pero, la aún así mereció la pena visitar esta ciudad que me pareció muy completa e interesante.

El barrio judío de Berlin no existe, ni existió, al menos como un gheto. Tras la noche de los cristales rotos, unas 30.000 personas fueron llevadas a los campos de concentración. El actual barrio judío hace referencia a una calle del distrito de MITTE, barrio de Scheunenviertel. Esta zona de Berlin era donde residían más judíos en el siglo pasado, ya que estaba en los alrededores de la Sinagoga Nueva.
De ahí que sea esta la zona que hoy se visita como el barrio judío.
El Barrio está cerca de Alexanderplatz y comienza la ruta en la plaza  Rosenstrasse.

En esta plaza se produjeron las manifestaciones no violentas entre febrero y marzo de 1943 y las protagonizaron las esposas de origen  no judío de hombres judíos que fueron separados del resto y encarcelados en un edificio que está en esta plaza. De hecho esa fuerza y ese coraje demostrado por esas mujeres que se enfrentaron sin miedo a las autoridades fue reconocida de alguna manera, con un conjunto escultórico llamado BLOCK DER FRAUEN o BLOQUE DE LAS MUJERES.
Hay una película del año 2003 titulada la calle de las rosas que relata los hechos.

La siguiente parada fue el antiguo cementerio judío de Berlín. Hoy en día no tiene ninguna tumba, lo que sí destaca es la escultura de la entrada en memoria de los miles de judíos deportados durante el Nazismo. Dicen que si quieres presentar tus respetos a las víctimas, puedes dejar una piedra en la escultura.

Jewish Victims of Fascim

La vista se detiene de camino en la torre de Sophienkirche y caminando nos encontramos con la espectacular Sinagoga nueva. Esta sinagoga reemplazó a la que originariamente estaba allí y que había sufrido importantes daños en 1938.Su fachada es muy colorida y su gran cúpula dorada la puedes ver de casi cualquier punto de la ciudad. Hoy en día es un centro de enseñanza y sede de una fundación.

Torre SophienkircheEdificio barrio judio
Justo delante de la estación Hackesche Mark tendremos la siguiente parada que será Hackesche Hofe, un conjunto de patios, en concreto son 8 patios conectados por pasajes entre edificios, y actualmente muy visitados por turistas y también por los berlineses.
Estos patios datan del año 1906. En ese momento se construyeron edificios de uso mixto, para vivienda, para oficinas e incluso para pequeñas fábricas. Observaréis que está llena la zona de terrazas, de comercios y de gente. 
Los precios en este barrio no son precisamente económicos.
                    

Nuestro tour finalizó en el Patio Haus Scwarzenberg, que no está entre los 8 patios principales, pero, es muy pintoresco y diferente. Allí encontraréis el Museo de Otto Weidt. Os preguntareis quien fue este señor, yo tampoco conocía su historia y me impresionó escucharla. Este señor llegó a Berlín en 1939 e instaló una fábrica de escobas y cepillos. Para fabricarlos daba trabajo a personas ciegas y que fueran judíos. Su fábrica se consideraba importante, ya que , suministraba al Ejército. En este museo Taller se llegaron a esconder familias enteras. Todo un héroe bastante desconocido.
Esta visita es gratuita.

También, en este patio tenéis la oportunidad de visitar parte de la colección del Museo de Ana Frank de Ámsterdam. Aquí hay una pequeña muestra de objetos que componían  una exposición itinerante y que se instalaron definitivamente aquí. En su interior podréis recorrer la vida de Ana Frank y páginas de sus famosos diarios.
Un dato curioso. Si visitáis Berlin podréis ver unos adoquines dorados con unas inscripciones por distintos lugares de la ciudad. Sabéis que son.  Se denominan Stolpersteine o Piedras del tropiezo porque son diferentes al resto y se notan al caminar, lo que hace que te des cuenta y te llame la atención para reflexionar.
No solo están en Berlin, sino en toda Alemania. Están colocadas en lugares donde originariamente vivían judíos. En ellos dicen el nombre de la persona, el lugar y fecha de nacimiento y el lugar y fecha de la muerte,

Piedras del tropiezo

Os aconsejo sin dudarlo la visita al Barrio judío. Os llevará unas dos horas, ya que, están todos los lugares muy próximos.
Aprovechamos para cenar en este barrio en un restaurante típico alemán llamado Sophieneck. Probamos el codillo típico, eisbein,  y estaba rico, aunque yo lo hubiese preferido asado y no cocido. Me equivoque al pedirlo. El precio fueron 50 euros, que incluían dos platos de codillo con guarnición de puré de patata y chucrut, un plato para Hugo con salchichas y botella de agua.