ISLAS CAIMÁN. GEORGE TOWN

            Estamos emocionados y con muchísimas ganas de ver esas aguas tan cristalinas que dicen que hay en las islas y sobre todo deseando irnos a nadar con mantas rayas a STINGRAY CITY….si sí….habéis oído bien…. Y con Hugo.

DONDE SE LOCALIZAN LAS ISLAS

Las Islas Caimán son un territorio británico de ultramar que depende de Reino Unido. Está ubicado al noroeste de Jamaica, entre Cuba y la costa de Honduras, en el mar Caribe. Las forman 3 islas: Gran Caimán, Caimán Brac y Pequeño Caimán. Nosotros llegamos a la isla Gran Caimán, donde se ubica la capital de las islas, George Town.

A todos nos suena islas caimán a paraíso fiscal y por eso tiene una de las economías más sólidas de Caribe. Es curioso que  en las islas hay  más negocios registrados que personas.

Llega el momento de salir del  barco y para ello tienes que recoger un papelito en el que te pone una letra y en la recepción del barco van llamando por orden alfabético para subir al tender….así que a esperar. Sólo en este puerto  desembarcamos de este modo y según he leído es  para proteger sus arrecifes de corales, unos de los más valioso del mundo.

  Nosotros tampoco nos apurábamos demasiado por las mañanas, ya que con el niño no puedes; te quieres ir ya y te pide pipi, o se ensucia desayunando y tienes que volver al camarote a cambiarlo, así que desayunábamos tranquilos y  sin mucha prisa;  Aquí sí que los que compran las excursiones con la naviera se van antes. Así que, como no era nuestro caso, y además con Hugo…tranquilidad., que después nos esperaban emociones fuertes.

https://www.msccruceros.es/es-es/Destinos-Crucero/Caribe-Cuba-Antillas/Islas-Caiman/George-Town.aspx

         Es una aventura ir en un tender, ya que se mueve bastante y vamos enlatados, además al regresar al crucero, el mar estaba furioso y entró un montón de agua.

Consejo: las mochilas o bolsos que lleves no las apoyes en el suelo del tender, porque se te mojará … A Hugo le encantó la aventura de ir en este tipo de barco.

Una vez que llegas a Puerto, ya puedes ver a las personas con los carteles que te ofrecen las excursiones. Nosotros como queríamos ir a nadar con mantas rayas, no dudamos. Vimos una señora que nos ofrecía la excursión y con una parada para hacer snorquel, así que negociamos y por 20 dólares cada uno la compramos, Hugo no pagó.

Teníamos que esperar unos 30 minutos hasta la hora programada, asi que nos fuimos al Bayshore Mall para ver las tiendas y los precios. Hay tiendas de relojes, de joyas, de bolsos… y encontré una de la marca Swatch,  entre y vi unas gafas de sol nuevas que habían sacado, me encantaron, son muy originales y les puedes cambiar las carcasas…. Me compre unas por 45 dólares. Nunca las había visto,  y al  llegar a Madrid las vi en el aeropuerto, un poco más caras. Me arrepentí de no haber comprado otras….

A continuación, al grupo de gente que compramos la excursión nos llevaron caminado unos 5 minutos y  después subimos en un autobús que nos llevó a un puerto pequeño y allí embarcamos rumbo a STINGRAY CITY.

            Íbamos bastante emocionados y había otra niña más o menos  de la edad de Hugo, así que jugaron y pasaron el tiempo más rápido. Nos anularon la parada de snorquel, porque se avecinaba tormenta; por ello decidieron ir primero al lugar donde se encuentran las mantas rayas y después si se podía haríamos snorquel.

            Más o menos a los 35 minutos de embarcar ya se empiezan a ver muchos barcos pequeños, así como  el agua se vuelve más transparente, si es que puede serlo más; el color del agua es increíble en este lugar. De repente se ven unas manchas oscuras y grandes nadando y ya todo el  mundo comienza a señalar y a gritar…..ahí están…además se observan muchas personas en el agua.

En el barco de camino a Stingray City

            Yo desde el barco se lo explique a Hugo, le dije que nos íbamos a ir al agua a ver y a tocar a  unos peces grandes, que en primer lugar iría con mama y después con papa, pero, parece ser que le impresionó y comenzó a agarrarme con fuerza y no quería bajar la escalera del barco, me decía…mama no,no …..pero, yo insistí y ahí fuimos.

Acariciando una manta raya

           El guía te dice muy claro que no se puede tocar la cola. Ya estamos en el agua que te llega a la rodilla y el pequeño esta llorando y las mira de reojo, yo estoy un poco nerviosa también, no os puedo engañar, impresiona muchísimo. Comienzan a nadar a tu lado, debajo de tus piernas y entre ellas y cuando te rozan….sientes un cosquilleo indescriptible. Después las toque.. Hugo tardo unos 5 minutos en tranquilizarse y cuando lo hizo ya las acaricio y se reía mucho. Tuve un momento de angustia porque una manta raya muy grande se subió por mi lado izquierdo….yo no sabía que hacer, me giré al otro lado y se fue al agua……increíble.

           Les dan comida y te rodean. Sí que algunas personas hacían caso omiso de los consejos del guía y las cogían, les gritaban…..esto no me gustó nada, me pareció una falta de consideración muy grande, pero, hay personas que no respetan nada.

          Si vas a Islas Caimán esta es una experiencia obligada que nunca vas a olvidar.

          Después le toco el turno a mi marido y Hugo se quedo en el agua con su papa y disfruto muchísimo.
Hugo con su papa y las mantas rayas

             Había niños, así que me quede más tranquila, porque por un  momento pensé que era demasiado atrevida por llevar a mi hijo… 

            El regreso al puerto fue muy tranquilo y no hubo tormenta. Antes de embarcar estuvimos paseando por las cercanías del puerto, viendo las tiendas y estuvo divertido. Es un lugar muy ordenado, limpio, tranquilo, diferente a los otros sitios del Caribe que conocemos. Nos gustó mucho, además, había bastante seguridad.
           
         Había muchas estatuas de piratas que volvían locas a Hugo, así que este viaje lo recordaremos también por  la locura de Hugo con los piratas, le encantan y todo a raíz de este viaje. 

        

            La segunda semana de crucero repetimos visita a  George Town y decidimos ir a la  Cayman Turtle Farm, para que Hugo pudiese disfrutar con las tortugas, iguanas y delfines.

En el puerto te ofrecían el traslado al lugar por 5 dólares por persona, pero nosotros decidimos ir en autobús de línea.  La estación está al lado de la Biblioteca pública St Edward , a unos 5 minutos caminando desde el puerto y el viaje nos salió por 2 dólares cada uno y tienes que pagar al conductor cuando te vayas a bajar. Los autobuses son pequeños, nuevos y  tienen aire acondicionado.

Tienen varias paradas, la Turtle Farm está a unos 13 Km de George Town. El autobús te para en  el delfinario Dolphin Discovery que está enfrente de la Turtle Farm, solo tienes que cruzar la carretera.
Nosotros entramos a ver el delfinario y sin pagar entrada puedes hacer fotos a los delfines y observar como les entrenan. Después, nos fuimos a ver a las tortugas.
Una vez allí puedes comprar dos tipos de entrada, una , la más cara, unos 45 dólares,  con la que tienes acceso a ver  todo el recinto, a hacer snorquel por un estanque, también hay un tobogán para lanzarse al agua… y la segunda y más económica, 18 dólares, fue la que compramos, ya que con Hugo no iríamos a hacer snorquel hoy. Hasta los 4 años no pagan entrada los niños.
Había varios tanques con tortugas de distintos tamaños y diferentes edades. Puedes entrar en una piscina que te cubre por la rodilla y tocar las tortugas más pequeñas  y eso hicieron mis dos chicos. Hugo quería meterse  al agua con las tortugas, le agrado mucho la experiencia.

Con las tortugas

También hay un caimán, diferentes aves y muchas iguanas paseando  y tomando el sol por todo el recinto.

 Hugo con su amiga la tortuga

Una visita muy bonita y si vas con niños más aún, totalmente aconsejable.

Hay mas lugares que visitar, como la Playa de Seven Mile Beach, nosotros pudimos ver un poquito en el traslado al embarcadero para ir a ver a las mantas rayas. Dicen que es una playa hermosa y tiene una parte privada y otra parte pública.

También esta el pueblo llamado Hell, Infierno. Tiene un paisaje muy peculiar de piedra caliza, allí hay una oficina de correos para que envíes una carta desde el infierno.

Nos llevamos muy buen sabor de boca de este lugar, de sus gentes, de sus aguas que tienen un color espectacular.
Es Caribe, pero diferente, mas ordenado, mas limpio…..me gustó mucho.
Os animo a visitarlo.

Como siempre os digo en este viaje caribeño siempre debéis llevar una gorra, crema solar, repelente de mosquitos y beber mucha agua.